Entrevista

 La Entrevista

Para Hurtado de Barrera, (2010) “la entrevista como técnica de investigación se centra fundamentalmente en la obtención de información por parte del investigador” (p. 863). De igual forma, para Ander Egg, (1987) citado por Hurtado de Barrera, (2010) “la entrevista supone la interacción verbal entre dos o más personas. Es una actividad, en la cual, el entrevistador obtiene información de las personas entrevistados, acerca de una situación o tema determinados con base en ciertos esquemas o pautas” (p. 863). Es decir, la entrevista constituye una actividad mediante la cual dos personas (a veces- pueden ser más), se sitúan frente a frente, para una de ellas hacer preguntas (obtener información) y la otra, responder (proveer información). Asimismo, Barrera (2007) define la entrevista como una actividad que se cumple entre dos personas, en la que uno hace preguntas (el entrevistador) y otro responde (el entrevistado), con el propósito de obtener información pertinente sobre un tema en particular. En cambio, la conversación es un intercambio en el cual ambas personas reciben y proporcionan información variada, no necesariamente con un propósito definido.

Tipos de Entrevistas

Al respecto, Hurtado de Barrera, según el grado de elaboración de las preguntas, existen diferentes tipos. Estructurada. También se le llama entrevista formal o estandarizada.

Consiste en una especie de interrogatorio en el cual se formulan las preguntas manteniendo siempre el mismo orden y con los mismos términos. Esta entrevista se basa en un formulario normalizado, cuyas preguntas han sido previamente preparadas. Este tipo de entrevista supone conocimiento previo, por parte del investigador, de los aspectos relevantes del evento estudiado, lo que le permite seleccionar y formular las preguntas de manera precisa; requiere además que conozca el nivel de información y vocabulario de los entrevistados, de modo que el lenguaje empleado sea comprensible para ellos sin necesidad de explicaciones adicionales.

Entrevista no estructurada. Inestructurada

Consiste en formular preguntas de manera libre, con base en las respuestas que va dando el interrogado. No existe estandarización del formulario y las preguntas pueden variar de un interrogado a otro. Este tipo de entrevista puede adoptar tres modalidades

Entrevista focalizada. El entrevistador ha elaborado previamente una lista de temas o puntos en los cuales se centra el interrogatorio (guía o pauta de entrevista). Este tipo de entrevista requiere agudeza y habilidad por parte del entrevistador para alentar al entrevistado a hablar y al mismo tiempo centrarse en el objetivo sin permitir que la temática se desvíe.

Entrevista en profundidad: Para Kinnear y Taylor, es una entrevista personal no estructurada (inestructurada) que se basa en la indagación exhaustiva para lograr que un solo encuestado hable libremente y exprese en forma detallada sus emociones, ideas y sentimientos sobre un tema. El objetivo es llegar más allá de las reacciones superficiales del encuestado y descubrir las razones fundamentales de sus actitudes y comportamientos. Por otra parte, Taylor y Bodgan la definen como el conjunto de encuentros reiterados entre entrevistador y entrevistado, dirigidos a comprender las perspectivas de los integrantes acerca de sus vidas, experiencias o situaciones.

Referencia: Hurtado de Barrera (pp. 864, 865)

Aspectos de la Entrevista de Investigación Cualitativa

1.      Mundo de vida. El tópico de las entrevistas cualitativas es el mundo de la vida cotidiana del entrevistado y su relación con é1.

2.      Significado. La entrevista trata de interpretar el significado de los temas centrales del mundo de vida del sujeto. El entrevistador registra e interpreta tanto el significado de lo que se dice como también el modo en que se dice.

3.     Cualitativa. La entrevista busca el conocimiento cualitativo expresado en lenguaje normal y no la cuantificación del mismo.

4.   Descriptiva. La entrevista intenta obtener descripciones abiertas y matizadas de diferentes aspectos mundo de vida de los sujetos.

5.      Especificidad. Se producen descripciones de situaciones específicas y secuencias de acción, y no opiniones generales.

6.      Ingenuidad deliberada. El entrevistador exhibe gran apertura hacia los fenómenos nuevos e inesperados, en lugar de tener categorías ya listas y esquemas de interpretación.

7. Centrada. La entrevista está centrada en temas particulares; no está ni estructurada estrictamente con preguntas estandarizadas, es enteramente "no-directiva".

8.   Ambigüedad. Las afirmaciones del entrevistado pueden ser alguna vez ambiguas, reflejando las contradicciones del mundo en que vive.

9.  Cambio. El proceso de ser entrevistado puede producir nuevas intuiciones y tomas de conciencia, y el sujeto, durante el curso de la entrevista, puede cambiar sus descripciones y significados acerca del tema.

10.  Sensibilidad. Diferentes entrevistadores pueden diversas proposiciones acerca del presentar mismo tema, dependiendo de su sensibilidad y conocimiento del tópico de la entrevista.

11. Situación interpersonal. El conocimiento obtenido es producido por la interacción interpersonal en la entrevista.

12.  Experiencia positiva. Una entrevista de investigación bien llevada puede ser una experiencia rara y enriquecedora para el entrevistado, ya que puede obtener nuevas intuiciones acerca de la situación de su vida.

Martínez Miguélez. Ciencia y arte en la metodología cualitativa (2015: pp 96, 97)

Calidades de un buen entrevistador

  1. Competente. Tiene un amplio conocimiento del tema que tratala entrevista, y por ello puede guiar una conversación bien informada acerca del tópico y sus puntos más sobresalientes e importantes.
  2. Organizado. Propone metas definidas para la entrevista y delinea el procedimiento para alcanzarlas: orden de los puntos, tiempo dedicado, solicitud de ahondar más en alguno, etcétera.
  3. Claro. Propone temas y preguntas claras, sencillas, fáciles y cortas. Evita el lenguaje académico y la jerga profesional. Propone temas y preguntas claras, sencillas, fáciles y cortas. Evita el lenguaje académico y la jerga profesional.
  4. Gentil. Permite que los sujetos vayan a su propio ritmo de pensamiento y habla, y que terminen lo que están diciendo. Se muestra sereno y tolerante ante las pausas y opiniones no convencionales o provocativas.
  5. Sensible. Escucha atentamente el contenido de lo que dicen los entrevistados y pone cuidado en los diferentes matices de los significados cuando responden; incluso les pide que profundicen más en los matices más significativos. Es empático, escuchando el mensaje emocional de lo que se dice y de cómo se dice, y notando también lo que se omite.
  6. Abierto. Identifica qué aspectos del tópico que aborda la entrevista son importantes para el entrevistado y deja que trate y ahonde en los que crea interesantes.
  7. Orientado. Conoce a dónde quiere llegar: tiene clara la meta y el propósito de la entrevista y el conocimiento que requiere para llegar allá.
  8. Crítico. No toma todo lo que le dicen como natural y evidente, sino que invita amablemente al entrevistado a que exponga las razones o argumentos que le convencen a él (al entrevistado) y añaden credibilidad a lo que dice o narra.
  9. Buena memoria. Recuerda los tópicos que el sujeto ha tratado a lo largo de la entrevista y, por ello, puede relacionarlos, contrastarlos y pedirle que los profundice o, incluso, reelabore.
  10. Interpretativo. Maneja la entrevista para clarificar o ampliar las afirmaciones del entrevistado; también puede sugerir interpretaciones con el fin de ver si son confirmadas o desmentidas por él.

 Martínez Miguélez. Ciencia y arte en la metodología cualitativa (2015: pp 97, 98)